martes, 7 de abril de 2015

Disertaciones: Propiedad privada

A muchas personas les da seguridad ser propietario de algo, no importa que sea, un juguete, una televisión, un coche o una casa. Yo particularmente estoy orientada al SER… pero eso es otra historia… muy larga.

No me atrevería a cuestionar a las personas que tienen como meta obtener objetos materiales, pero si me dan curiosidad aquellas que aspiran considerar como suya a una persona. Es común escuchar conversaciones que incluyen frases como: “Mi mamá, mis hermanos, mis amigos, mi novia, mi esposo, etc”.

Tengo entendido que en todos los países está prohibida la esclavitud “nadie puede ni debe ser dueño de nadie”, todos los seres humanos somos libres de actuar y decidir lo que más convenga a nuestros intereses. Sin embargo, en la práctica a veces parece diferente, particularmente en los vínculos que se establecen entre hombres y mujeres.

Es muy común saber de mujeres y hombres que han visto disminuida su libertad paulatinamente por “recomendaciones” de sus parejas sentimentales, que han dejado de hacer actividades o frecuentar a personas porque a su “pareja” no les acababa de complacer y les aconsejaron dejaran de hacerlo porque podrían sentirse desilusionadas o hasta molestas.

Pueden creerlo? En pleno siglo XXI, en 2015 cuando la realidad de la película Volver al Futuro II nos alcanzó, observamos a personas que han cedido su voluntad al albedrío de una tercera… He tenido la oportunidad de platicar con algunas de ellas que sin ser cuestionadas siquiera intentan justificar su manera de vivir.

Respetuosa como soy, no considero prudente pedirles explicaciones, pero no puedo dejar de reflexionar al respecto, sobre todo porque la libertad es un derecho fundamental protegido hasta por la Constitución! Definitivamente cada quien es como decide ser (en el mejor de los casos).

Sin embargo quisiera hacerles algunas sugerencias:

· La única voluntad que ustedes pueden determinar y controlar es la suya, es decir que sólo tienen el mando sobre sí mismos (eso ya es un reto).
· El amor es libre. Si están involucrados sentimentalmente con alguien, dense el lujo de ser valorados y queridos por lo que son, no obliguen a esa persona especial a que los quiera por coacciones físicas, psicológicas o verbales.
· Tampoco permitan que ninguna persona los presione para cambiar su libre decisión de actuar y decir lo que su conciencia les dicte.
· Sean generosos si coinciden con una persona que actúe de manera contraria a lo que parece convenirle, escúchenla y denle acompañamiento y apoyo, que seguramente la Justicia Divina se los retribuirá.
· Y lo más importante, POR MUCHO QUE SE LES ANTOJE Y SE LOS OFREZCAN, NO ACEPTEN UN ESCLAVO, NI SOMETAN A NADIE A SU VOLUNTAD, ¿para qué?.

Escrito por: Lu Co

No hay comentarios:

Publicar un comentario