viernes, 18 de enero de 2019

Más vale

Hace tres días fui contactada por medio de mis redes sociales (cómo muchas veces ha pasado) por un hombre que me preguntó si estaba interesada en tomarme unas fotos, a diferencia de la veces anteriores esta oferta era aún más atractiva ya que implicaba un casting para ser la imagen de una nueva marca. Después de hacerle algunas preguntas porque me parecía sospechosa su información accedí a ir a la cita, sin embargo le pedí a mi persona de confianza que me acompañara … mi mamá.

Al día siguiente acudimos a la dichosa cita en un departamento de Reforma, fuimos recibidas por el hombre que me contactó quien puso una cara de entre susto, sorpresa e incomodidad cuando me vio llegar acompañada: esa fue la señal número uno.

Nos guió a una sala, al ver que mi mamá entraba conmigo volvió a poner cara de fuchi: señal número dos.

Una vez adentro comenzó explicarnos sobre la marca interesada, lo que buscaban, etc. Recalcó una y otra vez que cómo era posible que fuera con ella, cosa que empezó a resultar incomoda y se puso peor, cuando me dijo que si no estaba dispuesta a renunciar a mi trabajo no tenía caso seguir con el proceso, sin saber si quiera, si iba a ser seleccionada o cuánto dinero me iban a ofrecer en caso de quedarme con el puesto, me topé con la señal número tres.

Miré a mi mamá con esos ojos que conoce a la perfección, agradecimos el tiempo perdido y salimos de ahí, desconfiadas y molestas por la actitud del sujeto.

Moraleja: Mas vale ser desconfiada e ir acompañada que acabar secuestrada y violada.

En el camino a casa dos pensamientos cruzaron por mi cabeza:

1.- Si a ese señor le molestaba o incomodaba que fuera con mi mamá, algo turbio, ilegal o pervertido se ocultaba detrás de esa oferta “soñada”.

2.- ¿Qué habría pasado si hubiera ido sola a la sesión de fotos?

Con eso en mente, recordé a todas las niñas secuestradas y/o violadas que han perdido hasta la vida en manos de malas personas; por ejemplo el caso de Mara, ¿qué habría pasado si al salir de la fiesta, le hubiera marcado a su mamá diciéndole que estaba borracha y que necesitaba que fuera por ella?. Y como ella seguramente hay muchas más que pudieron haber tenido un destino diferente.

Puedo decirles que agradezco profundamente a mi mamá por ser la persona que siempre ha estado ahí, que me acompaña en las buenas, malas y peores, festeja mis triunfos y comparte la tristeza o frustración.

Si alguna mamá o papá llega a leer este artículo, les recomiendo que se aseguren de ser la persona de confianza de sus hijos, en lugar de prohibir o juzgar, respeten, ayuden y aconsejen.

Y a ti niña, adolescente o joven, fomenta esa relación; si algo te llega a pasar y por pena o lo que sea preferiste contarle a tus amigos, créeme, ellos no van a ser quienes salgan a dejar el corazón en la calle si algo te pasa, no recorrerán el mundo buscándote y haciendo lo imposible por volverte a ver.



Escrito por: Sue FC ❤

miércoles, 2 de mayo de 2018

DISERTACIONES: SIN PLABRAS

 Los nuevos hechos de violencia registrados en nuestro país nos tienen a todos consternados, los sentimientos que provocan en las personas van desde la ira incontrolada hasta la desesperanza en la humanidad, sin embargo en todas las percepciones ya sean de coraje o de tristeza, todos sentimos algo en común: LA INDIGNACIÓN.

La semana escuché a algunos comunicadores asegurar que la escalada de violencia los ha dejado “sin palabras”. Me parece que esa postura, aunque sé que es metafórica, es la actitud menos acertada para la coyuntura que se vive en México. Ciertamente la reacción de la sociedad civil ha sido contraria a este precepto, en distintas ciudades del país se organizaron movilizaciones para manifestar a todo pulmón la indignación e impotencia que sentimos ante estos acontecimientos.

No obstante que estoy cierta que hacer “algo” es mejor que “no hacer nada”, me pregunto qué tan útil puede ser salir a las calles a gritar consignas en contra del gobierno o adoptar una postura casi necia, asegurando que, no obstante que las autoridades han detenido (en este caso) a uno de los responsables quien ha narrado con “pelos y señas” como se cometió el asesinato de los tres estudiantes, los resultados arrojados por la investigación de las autoridades son falsos y exigir otra explicación.

Definitivamente no soy fan de todas las actuaciones de las autoridades de este país, sin embargo hay hechos criminales, lamentablemente los más violentos, que son imposibles de prevenir a menos que un policía estuviera las 24 horas con cada uno de los ciudadanos y nos los perdiera de vista (como diría mi abuelita) ni para ir al baño. 

Por ejemplo, algunos de los casos que más nos indignan (y me incluyo por supuesto) son los feminicidios, pero que alguien me explique por favor ¿Cómo el gobierno puede impedir que un maldito enfermo que ha encubierto su sadismo, cite a su novia o amiga o a una prostituta, en un lugar para estar a solas y de pronto se le meta el diablo y la asfixie o la corte en pedacitos o cualquier salvajada enferma que se le ocurra?

Además de medidas “preventivas” como obligar a todas las mujeres a volverse más hábiles que Bruce Lee para defenderse o prohibir el sexo en lugares privados ¿Qué más podría hacer el gobierno cuando un sujeto desquita con una mujer toda la violencia que carga en el alma? 

Supongo que algunos dirán que se deberían implementar programas sociales, fomentar el empleo, etc. etc. pero no debemos perder de vista que en países del primer mundo como nuestros vecinos del norte  (que cuentan con todos esos beneficios) se presentan los mismos fenómenos y algunos peores como los ataques de adolescentes en las escuelas o los desequilibrados que disparan a multitudes o atropellan a transeúntes o hasta los padres que mantienen cautivos a sus hijos para torturarlos, sin mayor objetivo que saciar su sadismo.

En mi perspectiva la opción más efectiva esta en las manos de los ciudadanos; no ocupamos que el gobierno eduque a los niños; ciertamente la palabra es la opción para inculcar valores nuestros hijos, particularmente el respecto al otro y a la vida; en lugar de esperar a que algo indignantemente violento ocurra para salir a gritar consignas a la calle, debemos volver la mirada hacia la institución fundamental que integra a la sociedad: LA FAMILIA.

Y por otra parte, aunque ustedes no lo crean, siempre o casi siempre (como en 90% de los casos), los ciudadanos somos cómplices MUDOS de la delincuencia; alguien siempre se percata de los hechos delictivos pero por “no involucrarse”; decide ser omiso y ni siquiera denuncia (ni siquiera de manera anónima); sin contar los cientos de ocasiones que los familiares de los delincuentes se “hacen de la vista gorda” a pesar de saber perfectamente a que se dedica su pariente.

Yo creo que ya es tiempo de dejar de  esperar a que venga alguien a resolver nuestros problemas, como por ahí alguien dijo “El hombre es el lobo del hombre”. Es momento de reflexionar sobre el papel que cada uno de nosotros debemos representar en este escenario llamado vida (eso también lo dijo alguna persona muy prudente y sabia) para terminar con la violencia exacerbada.

No importa si en la siguiente administración el encargado del Ejecutivo es del partido morado, gris o café, no podrá mejorar la situación porque no está en sus manos, no importa si le da a cada ciudadano dinero suficiente para vivir dignamente, “la mala sangre” no se resuelve con bienes materiales, sino con educando a las nuevas generaciones. No necesitamos una nación Amorosa (aunque sería lindo), nos urge una sociedad responsable, tolerante, consciente y sobre todo HUMANA.










lunes, 9 de abril de 2018

DISERTACIONES: TARDE O TEMPRANO

Era una tarde como cualquier otra, cuando recibí un mensaje que verdaderamente me alarmó, era mi pequeña hija alertándome que había hecho algo por lo que su hermano y yo podríamos matarla… Por supuesto como toda madre mi imaginación se echó a volar. Lo primero que pensé es que había vendido la lavadora o abrazado alguna religión dogmática que exigía conductas extremas como la abstinencia sexual.

Gracias a dios no fue nada de eso, pero definitivamente lo que había hecho cambiaría para siempre la vida de alguien y la rutina de toda la familia. Después de tenerme en suspenso por algunos minutos que a me parecieron horas, imaginando hasta que se había casado con el policía encargado de la vigilancia del fraccionamiento en donde vivimos, por fin me pude comunicar con ella y me informó la noticia.

Resulta que cuando iba en camino a nuestra morada presenció una escena que le rompió el alma, había una pequeña a la mitad de la calle, sola y padeciendo por las inclemencias del clima, por lo que decidió llevársela a la casa. Debo confesar que sentí mucho alivio porque era algo que sabía Susa haría tarde que temprano.

Desde pequeña, al igual que la mayoría de los niños, se veía afectada hasta llegar a las lágrimas cuando veía o se enteraba de que algún ser se encontraba en desgracia, incluso alguna vez tomó bajo su protección a una mosca malherida  y semi ahogada que encontró luchando por su vida en medio de un charco y la hizo parte de nosotros, le dio un nombre y se unió a nuestra pequeña familia.

Mi hijo y yo llegamos corriendo a ver a la pequeña abandonada, es una perrita con ojos atribulados y mirada sorprendida. La encontramos envuelta en una toalla, recién bañada porque para Susana lo primero es verse bien y luego viene lo demás… y el estado en que la encontró no era el mejor, estaba “capeada” en lodo. 

Como todo ser responsable la llevó a revisar con un veterinario ante nuestro temor de que nos contagiara alguna enfermedad del trópico, particularmente a Vodka que es una perrita Pincher de 9 años de edad, quien ya bastante tenía con el impacto emocional de tener que compartir el cariño de su “niña” como para que también tuviera que batallar con algún mal físico.

El médico nos informó que tiene como año y medio de edad y que gracias a la justicia divina estaba sana pero materialmente semi muerta de hambre y con mucho susto. Sin embargo, nos recetó desparasitante para todos, ya que lo nuestro son los arrumacos y sí alguno tiene bichitos, luego todos tendríamos nuestra propia granja.

Ahora la diversión se duplicó, tenemos el placer de compartir nuestro hogar con dos seres de otra especie cuya vida es tan valiosa como la nuestra. Definitivamente mi hija no fue víctima ni siquiera de algún reclamo, lejos de eso, nuevamente me llena de orgullo porque siempre intenta ayudar al prójimo sin importar quien sea; mi hijo asegura que su corazón siempre será más grande que su cartera.

¿Sabían ustedes que México es el país que tiene la mayor población canina de América Latina con 23 millones de perritos y que el 70% vive en situación de calle (16 millones) y por ello padecen además de las condiciones climática y hambre, de maltrato animal y por supuesto carecen de atención médica. Además que de 10 perros que son llevados a algún albergue 9 son sacrificados (más o menos 10 mil cada mes)?

Gracias a la buena voluntad de cientos de personas cada vez hay más organizaciones que asisten a los perritos en situación de calle, por lo que si no tienes tiempo o espacio para hacerte cargo de uno, puedes donar dinero o comida o hasta tiempo a estas organizaciones y ayudar a atender a miles de seres inocentes que no tienen el privilegio de contar con una persona que se haga cargo de ellos.

Y si ya tienes uno, por piedad no lo abandones, imagínate que sería de ti si te encontrarás solo e indefenso a la mitad de la calle ante la indiferencia de una sociedad que solo exige pero no esta dispuesta a ayudar.



Escrito por: Lu Co

miércoles, 4 de abril de 2018

DISERTACIONES: CAPACIDAD DE PROPUESTA

Recientemente en la oficina llegó un nuevo jefe quien nos solicitó que les hiciéramos un mapa de las actividades, productos documentales, inventario, etc. pero lo prioritario era entregar propuestas de trabajo que OBVIAMENTE incluyeran procesos y metodología, así como una prospectiva de alcances.

Muchos de mis compañeros casi se colgaron de la lámpara, sin embargo para otros que tenemos un montón de tiempo echando “talacha” en esto del servicio público, no nos representó un esfuerzo extraordinario, toda vez que para desempeñarse en el gobierno, es indispensable mantenerse al día, analizando los escenarios que se configuran de manera cotidiana y diseñar políticas de prevención y atención a los cientos de coyunturas que surgen.

Es por esto que no me imagino que pasaría si en respuesta a nuestros superiores les remitiéramos un listado de proyectos, pero sin detallar los procesos para su desarrollo, por ejemplo, que en mi propuesta solo mencionara que desde abril de siguiente año vamos a disminuir en 90% el paso de migrantes irregulares a nuestro país o desde mañana duplicaremos el personal en los puntos de internación, así nada más porque se me ocurrió.

¿No les parece que es totalmente absurdo? Creo que de ahí se deriva mi actual malestar permanente con la época de campañas electorales… por tercera ocasión me he tenido que “chutar” la retórica discursiva de “ya saben quién” y lo peor del caso es que el contenido de sus propuestas no cambia, sigue con su montón de propuestas carentes de viabilidad.

A todas luces sería lógico que en virtud a su “expertes” en el papel de candidato ya hubiera aprendido de sus errores, sin embargo sus “propuestas” siguen siendo las mismas, no acabo de entender si le apuesta a que el cambio de resultados se dé por el perfil de los electorados ¿Será que espera que los nuevos votantes sean más inocentes que los de las dos ocasiones anteriores? ¿O aprovechar la actual inconformidad social para ser la opción de los desesperanzados?

Aunque debo reconocer que lamentablemente tampoco los otros candidatos han hecho propuestas taaaaan sólidas, o quizá si lo han hecho pero los medios de comunicación están muy orientados únicamente a difundir las denostaciones entre unos y otros, está bien que la audiencia mexicana ha estado hipnotizada por años con los “culebrones” de Televisa, pero creo que ya es tiempo de darle algo más y dejar de insultar nuestra inteligencia intentando atraer nuestra atención únicamente con “hechos amarillos” (y no precisamente porque sean de los Simpson).

Todas las personas que no hemos tenido la oportunidad de acudir a los actos de campaña de los candidatos estamos realmente desinformados, yo no sé en qué consisten sus plataformas políticas, pero estoy muy enterada de su vida personal, de sus hijos, sus esposas, sus colegas y basta con que uno habrá la boca para que por una semana sea el tema de toooooooooooodos los medios masivos de comunicación; por ejemplo, bastó con que “ya saben quién” dijera que no va a permitir la construcción del nuevo aeropuerto, para que los medios hicieran a un lado al resto de los actores políticos y se centraran en el tema como si mañana ya empezaran a demoler los avances y destruir los contratos. ¿Qué tal si no gana o si cambia de opinión como acostumbra o luego finge no acordarse? Nos tuvimos que enterar hasta de que opina Carmen Salinas al respecto. 

¿No creen que sería prudente y responsable que los seudo periodistas mexicanos dejaran a un lado la difusión de “dramas baratos” y fueran foros para la difusión de propuestas y proyectos de los candidatos? Definitivamente sería una excelente herramienta si integraran texto o cuadros comparativos por tópico de las plataformas políticas de los aspirantes a la presidencia.

¿Por qué los mexicanos debemos únicamente de enterarnos del contenido de los estómagos de nuestros políticos y que para colmo unos tienen hasta ese órgano digestivo en la cabeza y de su boca solo salen sus frustraciones? ¿Así como podemos elegir con fundamentos inteligentes?

Recién escuché que el expresidente de nuestro vecino país del norte dijo que los días de campaña son “días tontos” en donde el enfrentamiento es sólo de egos y no de propuestas, no votamos por quien tenga la mejor plataforma para el desarrollo integral de nuestro país, la disyuntiva es o votamos por el que salió menos sucio de la guerra de lodo o porque el que nos dio más lástima porque le dieron “hasta con la cubeta” y ni las manos metió.

A mí al igual que a millones de mexicanos me preocupa el futuro de mi país y de quienes tenemos el placer de vivir aquí, definitivamente en las próximas elecciones no hay candidatos por complacencia, debemos elegir entre las opciones que hay, pero no implica que caigamos en pánico y sufraguemos sin razonar o peor aún dejemos que los demás decidan por nosotros. 

Sería muy oportuno que los nuevos votantes hicieran un acto de análisis y reflexión antes de elegir a algún candidato; que no permitan que la falta de opciones a su medida los hagan ser omisos de su responsabilidad ciudadana, aunque sean pocas las propuestas que se difunden en los medios de comunicación, escarben entre la “basura informativa” que nos ofrecen y elijan  para que al rato no se pregunten “quien invitó a ese necio a la fiesta”.












martes, 27 de marzo de 2018

DISERTACIONES: SEXO O AMOR/EFECTIVO O INVERSIÓN

Por ahí hay un comentario muy romántico que dice que uno en la vida debe intentar no sólo tener sexo sino “hacer el amor”. Esto suena más fácil de lo que en realidad es, porque de pronto uno encuentra decenas de personas dispuestas a tener sexo con nosotros pero ninguna a invertir su tiempo en conocernos, valorarnos y luego si bien nos va, encariñarse o amarnos.

En mi caso, por ejemplo, todos los años del 1 de enero al 31 de mayo me dispongo a encontrar a alguien a quien querer y consentir, me lleno de buena voluntad, salgo con todo aquel que se anime a conocerme mejor con la ilusión de encontrar al “hombre de mi vida”… sin embargo pasan los días y nada. Lo único que sí me topo es a un montón de acomedidos que quieren sexo sin compromiso, lo cual tampoco está tan mal porque definitivamente necesito un servicio de “alineación y balanceo, cambio de aceite” ¿y porque no? Hasta una “afinación”.

En algunas de las horas en el tráfico a veces cavilo al respeto y comparaba que esto de relacionarse con un hombre es como distribuir la quincena ¿Qué prefiero? Ir al banco, sacar todo el dinero que tengo e ir a comprarme algo que se me antoje o invertirla para que gane intereses, después adquirir algo me haga feliz y no solo un antojo.

Por supuesto que para tomar esta decisión recuerdo el consejo de mi madre que siempre decía, ahorra todo lo que puedas porque uno no sabe cuando puedes tener una emergencia y no tienes nada ahorrado. Pero por otra parte, la vida me ha enseñado que se debe vivir cada día como si fuera el último y aunque no se trata precisamente de andar gastando hasta el último centavo en novedades chinas, tampoco de vivir guardando todo el dinero para “luego”, sin disfrutar del fruto de mi trabajo.

¿Ustedes que opinan? En la relación con un hombre sería como conocer a un posible candidato, tener sexo con él y luego averiguar si lo puedo querer; o tratarlo por algún tiempo, abstenerme de ponerle una mano encima para que no se asuste y piense que soy la mujer fácil del circo que tiene sexo con cualquiera, ver como resulta la convivencia e ir empatando intereses hasta que la fuerza del apego pudiera evolucionar en amor.

Eso me suena como que antes de la quinta cita ya me aburrí o morí de curiosidad por saber que tan habilidoso es en eso de las artes amatorias, o peor aún, ya que por fin me sienta apegada y encariñada, a la hora de la cama resulte que el “ser amado” nada mas no le haya a eso del sexo y me aburro más que en una clase de tejido, entonces sentiré que la “inversión” fue tan mala como haberme involucrado en un negocio piramidal en donde solo gana el de arriba y todos los demás inocentes trabajan para él.

Definitivamente seguiré cavilando en el tráfico de esta hermosa ciudad, eso de encontrar pareja es una materia en la escuela de la vida que no se nos da a todos, sin embargo, justo como me pasó en la universidad, estudié tres carreras relacionadas con las Ciencias Humanas para mantenerme alejada de las matemáticas y ahora resulta que vivo de la estadística.




PD. A los lectores que nos hacen favor de extrañarnos, se los agradecemos mucho e intentaremos seguir haciendo lo que más nos gusta: ESCRIBIR LO QUE SE NOS VIENE A LA CABEZA






miércoles, 31 de enero de 2018

DISERTACIONES: ¿PIRATA O DE CATEGORÍA DIFERENTE?

Probablemente recuerden unos comerciales que salieron hace más de 10 años en los que un menor descalificaba la conducta de sus progenitores llamándoles “piratas” toda vez que compraban productos que no eran “los originales” sino imitaciones y nos invitaba a los consumidores a adquirir los productos auténticos.

Debo confesar que desde la primera vez que los vi me resultaron molestos, quizá porque yo, al igual que más del 90% de los mexicanos, caía en esa categoría. En mi defensa puedo decir que mi intención no era que las “grandes marcas” dejaran de ganar más, simplemente no me hace sentido pagar 2,000 mil pesos por unos tenis Nike cuando podía adquirir unos tenis Nice por 200 pesos e igual cubrir la necesidad utilitaria que éstos tenían. 

Además que entendía que miles de familias mexicanas no contaban con los recursos económicos para llevar a todos sus hijos al cine o comprarles el CD (porque aunque ustedes no lo crean antes se debían adquirir en físico los discos y no había forma “legal” de bajarlos de la red), para muchas era tan simple como decidir entre ver en pantalla grande a su actor favorito con un súper sonido estéreo o comer durante una semana ¿decisión difícil no?

Sin embargo siempre me cuestionaba sobre la preferencia del artista ético ¿poder transmitir sus ideas a mil que pudieran pagar o a 10 mil que estaban ansiosos por saber? Históricamente en todas las culturas del planeta, los héroes siempre son personas más interesadas en el bienestar común que en el propio ¿cierto? Entonces ¿Porqué debían ser castigadas las personas por no contar con los recursos económicos para adquirir “las marcas”, no obstante que trabajaran de sol a foco?

Ciertamente sé que alrededor de la industria de la piratería, que se volvió uno de los negocios “ilícitos” más redituables del país, surgió toda una mafia cuya operación trajo las consecuencias violentas que todos conocemos por su control, sin embargo en mi perspectiva era válido el primer propósito de la comercialización de las imitaciones que era permitir que la mayoría accediera a algunos bienes y servicios cuyo salario no era suficiente para adquirirlo (en caso de que este lo fuera).
Hoy que platicaba con “mi nuevo mejor amigo” me comentaba que casi todos los productos del mercado eran piratas, los vinos por ejemplo y que para él sólo los ejemplares de muy alta calidad eran auténticos, esos cuyo costo por botella rebasa el salario estándar mensual de una persona trabajadora. Al respecto yo le rebatí que al final del día el resto de las mercancías no eran “piratas”, simplemente eran de una categoría diferente.

El ejemplo más claro es el de los productos para niños, seres que en su absoluta inocencia viven desinteresados en las marcas; cuando son víctimas la publicidad que les oferta, por decir, ven en la televisión una súper nave que echa rayos láser y se desplaza por el aire, después de una docena de berrinches que incluyen generalmente pataletas y lloriqueos en los centros comerciales, finalmente sus papás por cansancio distraen algo del presupuesto para que ¡por Dios dejen de llorar! 

¿Y qué pasa?  Entusiasmados sacan el artefacto volador (el auténtico y original en su súper empaque) que ellos creen es indispensable en su vida, y ¡ZAZ! resulta que el muy chambón no vuela a menos que ellos lo avienten o lo manipulen con la mano y los rayos que debían derretir a cualquier enemigo potencial o en su defecto a un hermano molesto, solo son una mezcla de luz con unos soniditos que francamente no suenan del espacio.

En este escenario hay al menos dos corazones destrozados, en primer lugar el del inocente niño que creyó en la publicidad y vio su expectativa burlada y el del papá o mamá que lamenta profundamente que le haya ganado el amor al sentido común, si es el papá definitivamente no puede explicarse porque no mejor se compró un “Six de Cervezas” y al niño una nave de esas que venden en el mercado y que tampoco vuelan pero costaba el 10% del mero, mero original. Lo único que necesitaba era convencer al menor que el artefacto volador que estaba en un puesto del mercado era tan especial que ni los de la televisión lo conocían y que además requería de su impulso mental para desplazarse por los aires.

O que me dicen de esas muñecas Bárbaras cuyo nombre no se debe a su salvajez, sino al parecido con la única y auténtica reina de las muñecas “Barbie”. Al final del día, sirven para lo mismo, y tienen la ventaja que son “humanizadoras”, a este juguete “de batalla” se les acaba por caer el cabello después de 10 cepilladas y entonces las niñas se dan cuenta de que el fenómeno de la calvicie es real, hasta para su muñeca, quizá si la  inocente es obligada a soportar 15 cambios de ropa por hora sus articulaciones acabarán por ceder y en cualquier momento perderán una extremidad, entonces la menor practicará primeros auxilios además del uso de todo tipo de adhesivos y admirará su capacidad casi artesanal para dejar a su amiga “como si tal cosa”. Ya que si la niña no es muy hábil y además medio descuidada tendrá una muñeca con capacidades diferentes y no se asombrara cuando encuentre en la calle a alguien con estas características.





¿Ven? Esta viña del señor da para que existan múltiple categorías de cualquier bien, en mi perspectiva el interés por las marcas tiene que ver con el estatus y la apariencia, no obstante que muchos argumentan sobre la calidad… pero ¿Qué tal si algunos paladares lo único que exigimos es una experiencia que plazca a nuestros sentidos…?  NADA MÁS

lunes, 29 de enero de 2018

Un día

Hoy es un día difícil lo sé, estas pasando por una mala racha, las famosas frases de “todo pasa por algo”  y “dale tiempo al tiempo” retumban en tu cabeza, no comprendes cómo es que el destino puede estar jugándote chueco, ni tienes la mínima idea de cómo vas a resolverlo y saldrás adelante, pero hay algo que tienes que saber …

Un día cosecharás los frutos de tu esfuerzo y persistencia, tendrás el asenso que mereces, por el que tanto haz trabajado y ocuparás el puesto que te corresponde, sacarás ese líder que llevas dentro, serás el presidente de una gran compañía o tu negocio será exitoso. Será tu turno de forjar a los líderes del mañana e impulsar a tu equipo hacia adelante.


Un día sentirás los golpecitos en la pancita de la nueva vida que estás creando, con el tiempo, escucharás su vocecita y te parecerá lo más lindo que hay en el mundo, tendrás un motivo más para luchar y salir adelante, por ese ser que depende de ti y de llama mamá.


Un día verás que esa enfermedad no pudo ganar la batalla que tanto te atormentó, que los médicos se habían equivocado, confirmarás que eres un triunfador que burló al ángel que te perseguía sin cuartel. Sabrás que no hay gripe que pueda mantenerte en cama, dolor que no puedas callar ni bicho que no puedas combatir.

Un día conocerás ese lugar con el que tanto soñaste, visitarás museos, probarás comida extraña, escucharás un nuevo idioma, mirarás el atardecer desde la playa, tomarás fotos de paisajes asombrosos y no podrás esperar para comenzar a planear el siguiente viaje.


Un día finalmente construirás esa casa que imaginaste, finalmente formarás un hogar, escogerás los muebles, la pintura, el piso, los focos … Será tu propio palacio privado, el cuál podrás decorar y organizar a tu gusto.


Un día aparecerá alguien en tu vida que te hará ver porque no funcionó con nadie más, despertarás a las 10:00 de la mañana de un domingo con el amor de tu vida, van a hacer un poco de café, unos cuantos hot cakes, te darás cuenta que esos corazones rotos no fueron más que un pequeño tropiezo.


Un día comprenderás que la vida es bonita y que todo estará bien.

Escrito por: Sue FC

miércoles, 24 de enero de 2018

DISERTACIONES: ¿POBRE O RICO?


Para mis dos incondicionales compañeros de vida…gracias a ustedes he disfrutado de lo que SOMOS

Hace algunos meses que tuve la oportunidad de conocer en una plataforma de socialización a un sujeto de aproximadamente 30, quien después de torear mis intolerancias lingüísticas ha podido sobrevivir al botón de “suprimir”. Uno de esos días en que intercambiábamos información valiosa respecto a qué habíamos comido resultó que él se había zambutido una pollo asado con pepinos y  yo, aprovechando que fue quincena, organicé una excursión con mis compañeros de trabajo a un restaurante de pizzas, pasta y mariscos y por supuesto nos dimos un atracón.

Lo que al parecer era un simple e inocente diálogo sirvió para que el gentil caballero sacara de su estómago un resentimiento contra su actual situación económica y sin más me dijo: Claro como yo soy pobre no puedo comer eso. Mi primer reacción fue de risa, pensando que estaba jugando, pero no, hablaba en serio y de manera amargosa.

Por supuesto que le aclaré que no tenía nada que ver, que yo no era rica pero tenía amigos y que hacíamos una “cooperancia” y casi todos los viernes nos dábamos el gusto de alimentar el alma con algo que se nos antojará mucho, sin embargo el hombre insistió en su amargura puntualizando que seguramente yo ganaba mucho dinero y podía comer de manera opulenta.

Para entonces mi paciencia se había agotado y como dice el refrán, “a palabras necias…lo mejor es cerrar la conversación” y apurarse a terminar con los pendientes para estar lista a la hora de la salida. En el camino a mi casa, estuve reflexionando acerca de la pobreza y aunque ciertamente en más de una ocasión, mi solvencia económica se ha visto apretada, particularmente cuando mis hijos eran pequeños y tenían más requerimientos de los que mi sueldo podía solventar.

No obstante nunca me sentí pobre, en realidad en toda mi vida nunca me he sentido así y espero que mis hijos tampoco. El motivo quizá se debe a que tengo muy clara mi lista de necesidades y las ajusto a lo que gano, no ando por la vida envidiando lo que tienen los demás para luego sentirme triste porque yo no disfruto de tales beneficios, simplemente aprovecho lo disponible.

Por ejemplo, cuando mis hijos eran muy pequeños, casi no quedaba dinero después de pagar todo lo que necesitaban, entonces los levantaba muy temprano y nos disponíamos a tener una aventura caminando por las vías del tren o corriendo como “chivas locas” en el parque buscando tesoros (piedras o pedazos de solo dios qué) enterrados por ahí en los montones de arena que dejaban algunos albañiles chambones, y cuando teníamos el corazón muy agitado o nos ganaba la sed, sacaba la botella de agua de colores y nos comprábamos un “chicharrón con pleonasmo” y un helado de una bola chiquita, todo por menos de 20 pesos que había apartado del gasto para darnos pequeños “lujitos”.

Esperábamos los días del cine al 2X1 y nos íbamos a la matiné que tenía función de permanencia voluntaria y podíamos ver 3 películas y como por supuesto no nos alcanzaba para palomitas, mi bolsa era como la Dora la exploradora cargada de chicharrines y agua, que mis hijos disfrutaban sin sentirse pobres o ricos.

Cuando era tiempo de las “primas vacacionales” viajábamos a las paradisiacas costas de Casitas en Veracruz y nos quedábamos en un hotel muy modesto pero con algo parecido a una alberca y al pie de la playa, comíamos casi todos los días atún con galletas y helado de la tienda. Nos divertíamos como “chinos” y mi hijos jamás se preguntaron si nuestros paseos eran de ricos o de pobres ni porque no nos alojábamos en un hotel de 5 estrellas ni comíamos en restaurantes.

Siempre me he sentido muy afortunada por la oportunidad de vivir, no veo la necesidad de envidiar lo que otros pueden comprar. Y el mayor gusto que puede darme el dinero es utilizarlo para asistir a quienes tienen una urgencia y sienten que el mundo se les cierra. No hay nada como la satisfacción de dar y para eso tampoco se necesita ser rico, solo saber compartir. 







P.D. Por ahí escuché una frase muy sabia: Cuando ayudes a alguien no debes recordarlo, pero cuando recibas ayuda, nunca debes olvidarlo.

lunes, 22 de enero de 2018

Soy director

Todas las mañanas al llegar a las oficinas donde trabajo, los oficiales que están en la entrada nos piden pasar las bolsas o mochilas por una máquina como las que están en los aeropuertos para revisar que no tengamos nada ilegal o peligroso en las mismas, solicitud que me parece de lo más razonable del mundo por el bien de todos los trabajadores. Sin embargo una de tantas mañanas fui testigo de algo que me dejó sin palabras.

Resulta que a una señora de unos treinta y tantos años, después de cruzar los torniquetes de la entrada, se le acercó uno de los policías y le pidió que pasara su bolsa por la dicha maquinita, la mujer en cuestión se negó a la revisión de su bolsa bajo el siguiente argumento “soy directora”, el oficial se disculpó y bajó la mirada apenado por molestarla.

Acto seguido, cuestioné ese privilegio jerárquico del que gozan los directores, ¿acaso el hecho de tener dicho puesto significa que son incapaces de portar algo no permitido por la empresa? ¿son mejores personas que el resto de nosotros? ¿poseen una moral intachable?

Lo único que me queda claro es que si en algún momento hubiera un tipo de atentado (toco madera),  dentro de las oficinas sabríamos que fue responsabilidad de algún director y honestamente no entiendo qué les costaría apegarse a las normas de seguridad que fueron implementadas por alguna razón, no requiere de ningún tipo de esfuerzo sobrehumano o habilidad en especial.

Personalmente creo que el ser director no tendría porque ser la excepción a las reglas sino todo lo contrario, por algo llegaron a ese puesto supongo, ¿será su capacidad de dirigir? ¿sus ideas creativas e innovadoras? o ¿simplemente son el resultado de una buena palanca?

¿Cuántas veces hemos sido testigos o escuchado cientos de actos ilícitos por parte de jefes y/o gobernantes? ¿Quién les dijo que son seres celestiales que pueden brincarse los procesos? ¿No deberían predicar con el ejemplo? Después de todo eso hace un buen líder ¿o no?.



Escrito por: Sue FC

lunes, 15 de enero de 2018

A mi me gustan

Hace poco mientras iba rumbo al trabajo, por primera vez escuché la canción de “Mayores”, pese a que ya había visto muchísimos memes en internet los cuáles me daban una idea sobre lo que trataba, admito sin culpa alguna que nunca me llamó la atención escucharla ni descargarla para entender los chistes de las redes sociales, sin embargo ese día puse especial atención en la letra.

Más allá del doble sentido pervertido que tiene dicha canción, mi creativa cabecita rescató las siguientes frases: “Me gusta un caballero que sea un buen amigo”, “De los que te abren la puerta y te mandan flores”; mismas que inspiraron este artículo …

No sé si cargo algún tipo de maldición gitana debido a que nunca mandé las cadenas que llegaban por e-mail, ya saben esas de “si no reenvías este mensaje a 15 contactos tendrás mala suerte en el amor por los próximos 10 años” o algo parecido. Pero los hombres que rondan en mi vida carecen de los detalles y buenos modales de antaño.

Me parece muy triste que el romanticismo haya pasado de moda y hoy en día sea más sencillo sentir cosquillas en la entrepierna que mariposas en el estómago, el proceso de conquista se ha convertido en una leyenda urbana que es casi imposible de creer.

¡Quién hubiera pensado que antes se mandaban flores en lugar de publicarlas en Facebook! Los maricachis se están quedando sin trabajo porque hoy en día los enamorados prefieren dedicar canciones de YouTube. ¿Para qué escribir cartas y poemas  cuándo puedes etiquetar a esa persona especial en algún meme?

Y al escuchar esa popular canción que vuelve locas a las jóvenes de hoy en día, no puedo evitar preguntarme si la culpa de todo eso la tenemos las mujeres cuando permitimos que nos faltaran al respeto los “compositores” de dichas canciones, al admirar a cantantes como Maluma que promueve la infidelidad y tachan de patético al romance. ¿Realmente preferimos una noche de sexo sin control con alguien a quien no le importamos un comino? ¿No es mejor invertir el tiempo en un caballero de verdad? ¿Alguien que se preocupe por cuidarlas, protegerlas y respetarlas?

Si me preguntaran qué me gusta, definitivamente no diría que mayores y menos que olvide tratarme como una dama cuando estemos en la cama, a mi me gustan los caballeros inteligentes, divertidos y carismáticos, de esos que están en peligro de extinción porque no se sienten valorados.

A mi me gustan ficticios como los que describen en los libros. 


Escrito por: Sue FC

lunes, 8 de enero de 2018

DISERTACIONES: CUADERNO EN BLANCO

Después de un final de año un poco intrincado plagado de acontecimientos  preocupantes en nuestro planeta, tenemos por delante todo un año lleno de días en blanco en el que escribiremos nuestra historia, situación que debería ser alentadora porque las fiestas de fin de año siempre nos llenan a todos de buenos propósitos sin embargo y no obstante la advertencia de Confucio  “quién no conoce la historia está condenado a repetirla”, me temo que los mexicanos nada más no aprendemos y no sólo repetiremos la historia, sino que nos esforzaremos por hacerlo peor.

A finales del 2017 los medios de comunicación nos dieron cuenta de un montón de hechos preocupantes… que si la ley del interior; que si la coalición de partidos; que si los precandidatos que son candidatos; que si Donald Trump continúa con sus necedades plagadas de decisiones alocadas; que si la reconstrucción; que sí el frio, que si el calor; que el tráfico; las inversiones térmicas, etc. etc. etc.

Y no obstante el montón de vicisitudes, lo que más me llena de angustia, es que ante ellas lo único que pude sacar en claro es que nuestra mayor preocupación no es reflexionar acerca de qué podemos aportar para hacer de nuestro mundo un lugar mejor, sino estar señalando a quien tiene la culpa y por supuesto nuestro villano favorito siempre es el multivituperiado GOBIERNO.

Muchas veces me pregunto si de verdad no nos damos cuenta que la materia prima de cualquier país somos los ciudadanos, cada uno de nosotros y nuestras acciones son los puntos del tejido social que escribe la historia. ¿De dónde vamos a sacar personas que integren una buena administración gubernamental si nada más no hay conciencia personal, si vivimos con un grupo de personas convencidas de que “el que no tranza no avanza”, que anteponen su comodidad al bien común; que patean, empujan y gritan con tal de “sacar ventaja”?

Sería tan prudente que esas buenas intenciones de fin de año se transformarán en actitudes, aptitudes y acciones que cambiaran nuestra historia; que todos nos ocupáramos de actuar para sumar y dejar de ver que están haciendo mal los vecinos; que aquel gran número de mexicanos que están empeñados en esforzarse lo menos posible para obtener ganancias económicas, dejarán los atajos, de dañar a sus congéneres y se sumarán a producir o por lo menos respetaran el valor fundamental que es la vida del otro.
No veo cambio posible sin concientización de la responsabilidad individual, sin embargo, la vida nos sigue dando oportunidades y tenemos por delante un 2018 lleno de páginas para forjar un mejor presente que nos brinde un poco de tranquilidad para el futuro. Ya es hora (si no es que ya se nos pasó un poco el tiempo) de cuidar a nuestro planeta y a su gente. 

Ser una buena persona siempre está de moda. De inicio emulemos a Benito Juárez, y con esto no me refiero a su peinado, respetando al prójimo y despabilemos al activista que todos tenemos dentro, y no para hacer marchas porque al pan bimbo sigue teniendo orilla, sino para contagiar conductas positivas que pueden den un giro al futuro poco claro que nos acecha. Feliz año y todos a sacar las crayolas… 



P.D. Por cierto si de casualidad encontraron en su árbol de navidad una bicicleta con canastilla que ustedes no pidieron, avísenme, es mía, ya ven que los reyes magos con tanto trabajo, luego se confunden.







lunes, 18 de diciembre de 2017

Sólo diez minutos

Todas las mañanas de lunes a viernes, estaciono mi coche en el deportivo de “Villa Olímpica” toda vez que en el corporativo en el que trabajo optaron por reducir los lugares de estacionamiento para los empleados de menor nivel o como yo les digo “los simples mortales”, así que es prácticamente imposible asegurar un lugar, por lo que tenemos que recurrir a otras alternativas.

Así que tengo que caminar unos diez minutos para llegar a la oficina, ustedes pensarán ¿qué tiene de malo un poco de ejercicio matutino?, la verdad es que no hay nada de malo en simplemente caminar, pero he de confesar que me da miedo por lo que al salir de mi auto le marco a la única persona que sé que haría algo al instante si tuviera algún incidente.

¿Miedo? Si miedo, miedo por ser mujer y para colmo aparentar una edad menor de la que en realidad tengo, todos los días tengo que soportar los piropos y miradas de los gentiles caballeros, miedo de caminar sola y que algo llegue a pasarme.

Sólo son diez minutos de hablar por teléfono para sentirme a salvo, pero a veces esos diez minutos pueden cambiarlo todo …

Ellos tuvieron diez minutos para darse cuenta de mi rutina en la mañana, salir del estacionamiento, sacar mi celular y marcar el número de mi mamá, platicar de alguna tontería mientras caminaba apresuradamente.

En menos de diez minutos supe algo no estaba bien, alguien me veía, no supe quien era porque siempre hay alguien observando y murmurando.

Antes de que se cumplieran esos diez minutos de cada mañana, el auto se orillo y ellos descendieron, antes de que pudiera marcar el número, me tomaron por la fuerza y arrastraron al coche.

Fueron diez minutos que lamenté profundamente porque sabía que no me encontrarían fácilmente, me jalonearon y ultrajaron por más de diez minutos hasta que llegamos al destino final en el que solo Dios sabe que me esperaba, ¿y qué pasaría después? Probablemente me sumaría a la lista, esa donde se encontraba Mara Castillo u otras cientos de chicas desaparecidas.

Diez minutos que cambiaron el rumbo de mi vida …

La historia anterior, no es real, afortunadamente nada me ha sucedido, pero lo cierto es que es algo que pienso que me ocurrirá cada mañana, porque vivo en un país donde las mujeres son las culpables de lo que les pasa, simplemente por ser mujeres.

Ni una menos.


Escrito por: Sue FC

miércoles, 1 de noviembre de 2017

DISERTACIONES: ¿IMPERIO TELEVISIVO?

¡Ver para creer o vivir para contar! En días pasados el Director General de Televisa anunció que dejaba el puesto que ostentaba en la cadena de televisión, aunque no la presidencia, toda vez que los tiempos cambiaban y era momento de dejar que nuevas personas se hicieran cargo de ella para renovarse.

Creo que si mi padre viviera no lo podría creer, toda vez que en “sus tiempos” esa cadena de televisión dominaba ese medio de comunicación masiva, eran los dueños de la atención de la mayoría de la audiencia y manipuladores de la información que determinaba la percepción de la opinión pública.

Casi todas las personas mayores de 50 años tuvieron a bien llorar con "La Colorina", enfurecerse con la maldad de los villanos de Cuna de Lobos o alguno de esos súper dramones que se transmitían en el horario estelar de la noche por el canal 2. ¿Quién no sintonizaba a Jacobo Zabludovsky para que nos informara de los que pasaba en el país y en el mundo?

¿Será cierto entonces que todo por servir se acaba o será que los directivos de tan poderosa televisora nunca escucharon el lema “renovarse o morir” o simplemente que el internet “les comió el mandado”? Quizá un poco de todo. Lo que sí es evidente es que la sociedad evolucionó y la cadena de televisión se quedó instalada en el cómodo éxito que tenían sus contenidos "explotadores de la miseria humana".

Imagínense, hace varias décadas una telenovela podía desarrollar en 500 capítulos la historia de una “pobre madre” que había perdido a su hijo y al parecer lo buscaba de casa en casa o preguntando a todos los malvados que se empeñaban por esconder el paradero del susodicho. Ahora con las redes sociales y los nuevos mecanismos de búsqueda de personas extraviadas bastaba que se pusiera una alerta Amber y solicitar a los millones de internautas su colaboración.

O que tal el caso de la mujer sufridora a la que todo le pasaba, desde que la maltratara el marido, la suegra, el tío, el cuñado, el mayordomo y la cocinera, hasta que fuera despojada de sus ahorros encerrada en la soledad de su cuarto. En esos tiempos bastaría que grabara con su celular el trato cruel de que es objeto, para que su marido fuera exhibido en los medios de comunicación como Lord Maltratador, lo que llevaría a una investigación, en primera instancia de las autoridades, luego de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y quizá la víctima fuera considerada para una diputación plurinominal o al menos calmarían su pena dándole una camioneta, un viaje a la playa y un crédito de PYME para que iniciara su propio negocio y dejara de batallar.

¿Cómo esperaba la susodicha televisora continuar con la misma fórmula si la sociedad y los medios de comunicación ya no son los mismos? Ahora los niños ya no son felices si como premio a su esfuerzo les dan una dotación de bubulubus, una mesa de centro de muebles Troncoso y una avalancha. Y menos aún están interesado en ver un concurso que consiste en echarse de una resbaladilla con una pelota en mano e introducirla a un bote. Actualmente los menores exigen retos digitales que impliquen el uso del intelecto.

Por supuesto la televisora hizo algunos cambios en sus formatos y quizá en su forma de comunicación e incorporó algunas herramientas tecnológicas, pero en los contenidos definitivamente no dieron en el clavo. Clara evidencia de que el dinero no sirve de nada si no se tiene creatividad y al parecer no encontraron en sus filas a alguien con un dedo de frente capaz de interesar a la nueva audiencia.

No obstante que yo no soy fiel seguidora de los programas de Televisa, espero que los nuevos directivos cambien sus apuestas hacia programas inteligentes y con una temática actual. Definitivamente el mayor problema de las mujeres en esta época no es como sorprender a su marido a la hora de la comida ni como quitar la mancha de guacamole del uniforme de sus hijos. Y los hombres han diversificado su papel de macho proveedor, ahora participan de manera activa en la logística del hogar, la crianza de los niños y mantener actualizadas sus competencias cognoscitivas para no ser obsoletos en el mercado laboral.





ANUNCIO COMERCIAL

Siempre hay mejores formas de entretenerse que viendo dramas ajenos, por ejemplo leyendo El Sabor de los Sueños y por cierto, si están interesados en saber un poco más de la autora pueden ver sus entrevistas en   https://www.youtube.com/channel/UCnW1x7Rw5z2X-bqSQQiFp8A, además hay un video del libro que es muy lindo y “emocionantivo”. Si aún no han adquirido El Sabor de los Sueños, les dejo mi correo electrónico, lourdescossio2000@yahoo.com.mx seguimos en la venta de recuperación (ya nos falta menos).


Escrito por LuCo

lunes, 30 de octubre de 2017

El primer paso

Hace no mucho tiempo en mis ratos de ocio en Facebook, un viejo amigo posteo la siguiente pregunta “¿Por qué las mujeres no dan el primer paso?” entre las muchas respuestas que recibió por parte de sus conocidas, una que otra dijo que ellas si lo hacían, pero, hubo una en particular en la que varias coincidieron: “Porque nos llaman zorras”.

Siendo sincera, cuando leí la pregunta, esa respuesta fue la primera que vino a mi mente,  cosa que me dejo pensativa y un tanto molesta por esos malditos roles que datan de la época de las cavernas, donde a alguien no muy brillante (si me lo preguntan), dijo que el hombre tiene que dar el primer paso, ser quien tenga la iniciativa e invite a salir. Y la mujer por su parte se quede sentada a esperar como princesa en castillo, de lo contrario es tachada de fácil, zorra o cualquier otro horrendo adjetivo calificativo que se le parezca.

Durante mis primeros años en la incursión al romance, fui una ingenua y firme creyente de todas las enseñanzas de las películas Hollywoodenses para “tener” al hombre de mis sueños o en todo caso no salir lastimada, puse en práctica los consejos de las protagonistas tales como: hacerme la difícil, no llamarlo aunque muriera por hacerlo, creer que todos son iguales, tratarlos mal y ni hablar de acostarme con ellos porque eso es lo único que les interesaba y después me botarían.

Sin embargo a base de tropiezos, corazones rotos y un sin número de decepciones amorosas, descubrí que todos esos consejos con resultado de felices para siempre sólo funcionan en las películas.

Con ese descubrimiento en mente decidí olvidarme de todas esas tonterías y hacer lo que me diera la gana, es decir, si quería verlo lo invitaba a salir, en la primera cita si moría por darle un beso se lo daba, si quería saber de él o simplemente lo extrañaba le escribía, y así sucesivamente, me prometí a mi misma que no me quedaría con ganas de haber hecho algo que lamentaría después.

¿Con eso evité desilusiones y tener el corazón roto? No, y aunque si disminuyeron (un poco), tengo perfectamente claro que el resultar herida es inevitable, así es el juego de amor, puedes no llamarlo y esperar pacientemente a que tu príncipe azul venga al rescate o bien salir del castillo y tener iniciativa propia.

Si hay algo de verdad en eso del “amor verdadero” o la “media naranja”, estoy segura que esa persona te amará sin importar cuan difícil seas, quizá incluso te sorprenda todo lo que puedes lograr con sólo dar el primer paso.


Escrito por: Sue FC

miércoles, 25 de octubre de 2017

DISERTACIONES: GRITOS, PELLIZCOS Y EMPUJONES

Esta semana circularon por las redes sociales, entre otros millones de videos, las grabaciones de dos sujetos cuya proeza merecedora de ser difundida y conocida por miles de internautas, fue agredir a alguien. ¿Qué opinan? Actualmente basta con comportarse como un cavernícola para llamar la atención de la opinión pública y hasta conseguir un club de fans. Las imágenes por supuesto se replicaron en los noticieros y diversos programas de televisión. ¿Les parce que lo merecen? ¿Es esa la calidad de contenidos que el público necesita? ¿O acaso la audiencia es tan morbosa que únicamente se siente atraída por incidentes tan banales?

En uno de ellos un “actor” o para ser exacta, un protagonista de novelas de Televisa  tuvo a bien bañar de insultos a un reportero que le cuestionaba acerca de su vida personal; de las palabras pasó a las manos y le dio tremendo cachetadón guajolotero, el seudoperiodista entendió el mensaje por lo que dejó de insistir (jajaja), mientras que todos los “personajes” que se encontraban alrededor estaban entre espantados y sumamente divertidos; digamos que ese incidente convirtió esa “alfombra roja” en un evento al que valió la pena asistir, porque el show se puso muy bueno.

El otro video fue de un sujeto que se desempeñaba como “enseñante” en una preparatoria particular (definitivamente el tipejo ese no merece que se le llame maestro, profesor o docente), e insultó a uno de sus alumnos porque es católico, y lo menos que le dijo es que era un hipócrita de “porquería” y que le daba asco. ¿Cómo ven? No obstante que la información no está completa porque nunca nos enteramos de cuál fue el motivo por el que el tipo ese fue poseído por un "Cristero", la conducta agresiva sobrepasa cualquier límite de civilidad.

¿Qué nos pasa? (como dirían en aquel programa ochentero) ¿Por qué a la menor provocación las personas actúan como monstruos? ¿Será que todos tenemos un Señor Hyde dentro que cada día está más activo, en tanto que el Doctor Jekyll desistió de aparecer al no combinar en la sociedad actual que cada vez es más violenta?

Por ahí escuché en una entrevista que dio un experto en seguridad pública, que la violencia e inseguridad que prevalece en el país se debe a la corrupción, el mal gobierno y el nuevo sistema penal? ¿Qué tal? Nunca entenderé porque los especialistas no dicen que nuestra sociedad se está echando a perder desde el momento en que decidimos culpar a otros por nuestras responsabilidades, me asusta pensar que de verdad no lo saben.

No me cabe en la cabeza que cuando mi hija me pida permiso para salir con algún novio, le deba recomendar que pase a la delegación por un policía que la vigile por si en algún momento, su príncipe azul se convierte en carnicero y decide matarla. O que le encargue a mi chiquillo que si sale tarde con sus amigos, le pida a algún comandante de seguridad que vaya con él y se quede a vigilar el coche para que no se lo roben y de paso, modere la velocidad de todos los tarados que decidieron manejar borrachos y andan por ahí chocando y matando gente.

O peor aún, que envíen a millones de policías a la zona del Triángulo Dorado para que chequen a cada habitante y eviten que se les ocurra comprarse un pistolón para  andar por ahí matando a quien los contravenga o a sus enemigos. ¡Obvio!!!! Y de paso que revisen de casa en casa, todos los cajones, por si alguien tiene armas o drogas para recomendarles que nos las vendan ni las consuman. ¡Claro, es toda una solución experta! 

Definitivamente los países más civilizados alcanzaron justamente ese nivel porque la sociedad supo que debían trabajar siendo mejores personas, participar de manera activa en el bienestar de sus familia, su ciudad, su país y su planeta; y justo de entre esa población surgen los gobernantes que tienen un compromiso, en primera instancia, personal y luego social.

¿En qué momento podremos ser un país mejor si no empezamos por aportar todos nosotros nuestro granito de arena para ser una sociedad responsable, positiva, emprendedora e inteligente? O acabaremos robándonos los granitos de otro para construir un muro a nuestro alrededor y que nadie se nos acerque… POR FAVOR ECHÉMOSLE GANAS





Escrito por: Lu Co

lunes, 23 de octubre de 2017

Turista emocional

El otro día por la tarde mientras regresaba a casa del trabajo, estaba escuchando un programa en la radio donde la gente llama para ventilar sus problemas emocionales, cuando un término que utilizó el conductor llamó mi atención: “turista emocional”, dícese de aquella persona que va brincando de relación en relación porque no puede o no quiere estar solo.

Al ponerme a reflexionar sobre este concepto, recordé a las amigas que he hecho a lo largo de mi vida y caí en cuenta que la gran mayoría de ellas son turistas emocionales, les he conocido a diferentes novios de quien juran estar perdidamente enamoradas y poco después terminan porque no eran lo que ellas buscaban, están decididas en tomarse su tiempo para reflexionar lo que quieren en su vida, pero no pasan ni dos minutos cuando se arrojan a los brazos del siguiente hombre que se cruza en su camino.

¿El resultado? Escucharlas por horas y horas quejarse de ese nuevo amor que no acaba por complacerlas, ya sea que no son detallistas, son enojones, celosos, posesivos, malos en la cama, etc. Y claro, como buena amiga que soy dejo que se desahoguen y expresen hasta que el coraje abandona su ser. En ocasiones terminan la relación, se deprimen por unos cuantos días hasta que el siguiente candidato llama a la puerta y volvemos a empezar, empacan sus penas y se mudan al nuevo corazón en cuestión.


Honestamente no acabo de comprender la necedad de mis amigas y el resto de los turistas emocionales, ¿qué ganas de estar con alguien a cómo de lugar? ¿la felicidad individual no es suficiente? ¿el amor propio no les basta? ¿se quieren tan poco que necesitan que alguien más les recuerde lo maravillosos que son?

En mi caso particular, fui criada bajo la premisa de dedicar mi vida a hacer feliz a una persona y enamorarme perdidamente de ella: Yo misma. 
Tengo la plena certeza de que si estoy a gusto conmigo, me amo y respeto, las otras personas lo harán sin que tenga que pedírselos o hacer algo a cambio.

No tengo nada en contra del amor y todas las cosas maravillosas que lo conllevan, pero eso de brincar de brazos en brazos o peor aún de corazón en corazón, no va conmigo. 
Por otro lado, estoy a favor de los viajes experimentales, donde el único objetivo es pasarla bien, conocer nuevos rincones y sensaciones, ¿será que soy una turista exploradora?

Escrito por: Sue FC

miércoles, 18 de octubre de 2017

DISERTACIONES: LA GENERACIÓN MÁS INFORMADA

Todos los días cuando salgo de trabajar, desde que inicio mi muy complicado camino a casa, me hago acompañar de un programa de radio que es bastante malo, uno de los conductores apenas y articula una frase coherente en tiempo, género y número, y el otro es el prototipo del gemelo inconforme de Pitufo Gruñón, por si no saben de qué hablo, les comento que es aquel que está en desacuerdo con todo lo que atente contra su lógica básica estomacal.

Don “Contreras” comenta constantemente de lo nefasto que le parecen “Los  Millennials”, generación de jóvenes que nacieron por ahí de los años 90’s, una de sus características esenciales es que son “nativos digitales” y por tanto su crecimiento se ha acompañado de la revolución tecnológica, por lo cual viven “conectados” a algún dispositivo digital, hecho que es interpretado por el seudo periodista como desinterés e inacción ante la problemática que se vive en el mundo real.

A mí, por el contrario, me parece que son la generación más informada que ha existido, quizá porque me he tomado el tiempo de estudiar una licenciatura en comunicación digital, puedo entender por completo lo que representa el momento histórico en el que estamos viviendo y no dejo de admirar la oportunidad única que nos ofrece la Sociedad de la Información.

Haciendo un poco de historia es importante destacar que en el discurrir de la humanidad, para que germinara la semilla de la renovación y la evolución que conlleva, fue necesario que un grupo de personas inteligentes, se reunieron a analizar y criticar el momento que vivían, y es a partir de los teóricos intelectuales que se han iniciado las revoluciones que han hecho de nuestro mundo un lugar mejor y más justo para vivir.

Ciertamente no todos los millennials son “intelectuales”, pero sí tienen a su alcance un mundo completo de información que les permite visualizar un panorama completo de lo que pasa en todas las latitudes del planeta, y lo que es más importante, es que las nuevas tecnologías de la información son eminentemente interactivas, no solo reciben datos, también sus usuarios tienen la opción de convertirse en emisores y enviar al ciberespacio mensajes que están interesados en dar a conocer.

Posiblemente les haría falta a muchos, realizar un verdadero análisis de la información que comparten y dar un paso adelante desechando lo inútil y no confirmado. No obstante, su perspectiva irónica de las actuaciones de los personajes públicos expresadas en los memes son bastante divertidas y críticas que nos permiten mirar la paja en el ojo ajeno aunque no proponen nada.  

Considero que la oportunidad única que nos brinda el internet podría ser mejor aprovechada para sumar coincidencias y construir un mundo mejor.

La generación de los millennials a diferencia de las anteriores que se caracterizaba por rechazar a sus predecesores es mucho más armónica y pacífica, evitan los enfrentamientos y la violencia; sus intereses están puestos en otra parte. La mayoría de estos jóvenes no están esperando crecer para irse de su casa y liberarse del yugo de sus padres, se encuentran cómodamente instalados en una dinámica familiar que les permite vivir en su cibermundo; han hecho del mundo completo su hogar, no obstante para ellos irse a otro país e incluso a otro continente es como para las generaciones anteriores emigrar a otras ciudades de su patria en busca de mejores oportunidades.

Para ellos la globalización es un hecho y pueden instalarse en cualquier espacio sin anteponer su intolerancia, se adaptan con facilidad a las condiciones que encuentren, interpretándolas como una oportunidad para enriquecerse. Lejos de menospreciar las costumbres del pasado, son capaces de seleccionar las actitudes positivas del ayer y retomarlas como una forma valiosa de vida.

Yo simplemente los admiro, no solamente porque tengo el privilegio de vivir con dos de ellos que me enseñan diariamente a asimilar el mundo, su óptica de la vida y la capacidad que tienen de hacer de lo cotidiano una experiencia memorable, así como la actitud respetuosa que tienen hacia todas las especies y el planeta en sí. Se han convertido en protectores de árboles, vaquitas marinas y cualquier ser cuya existencia éste en peligro con un compromiso real y no solo posturas retóricas.

Algunos los critican por su desinterés en formar sus propias familias y tener hijos, pero creo que en su perspectiva ya hay bastante seres solos que necesitan compañía y cuidado, ¿Para qué traer más al mundo?, ¿Por qué deben anclarse en un solo lugar a cumplir con obligaciones si hay un planeta completo por descubrir lleno de nuevas experiencias?

Mi existencia les agradece su presencia y aunque ustedes no lo crean no es tan difícil comunicarse con ellos porque viven en su ensimismamiento digital. Cuando yo necesito tratar asuntos urgentes y que verdaderamente me importan con mis hijos, les envió un mensaje por whats app o un correo electrónico y ¡listo!, abro un canal de comunicación a su medida que va de acuerdo a sus condiciones y sé estarán atentos. 

Para todos aquellos que no los valoran, les aseguro que son nuestra esperanza para el futuro y sé que harán lo que este en sus manos para construir un mañana que vale la pena vivir.





P.D. Niños míos, acuérdense que en mi retiro espero pasar el resto de mis días viajando, así que no contemplen tanto y trabajen mucho que cuento con su financiamiento. Los quiero.


Escrito por Lu Co

miércoles, 11 de octubre de 2017

DISERTACIONES: TENGO CINCUENTA Y ¿QUÉ?

La semana pasada mi comadre favorita me contaba de un hombre que está muy acongojado porque su salud no es la mejor y el doctor le recetó un montón de pastillas que debe tomar por el resto de su vida, lo que le parece deprimente toda vez que él se veía como un chavalón, aunque haya nacido en los 60’s.

Días después, me acordé de él porque escuché una frase que me pareció bastante ignorante que decía: Después de los 50 todo va para abajo. Quizá mi percepción se deriva a que estoy a tres minutos de llegar a esa edad y aunque no me considero una joven alocada, inocente e inexperta, sí les puedo asegurar que me siento llena de vitalidad, no obstante que el trajinar por esta ciudad a veces me agota.

A ese hombre, muy querido por mis hijos y con quien algún día compartí algo más que buenas películas, me permito asegurarle que no hay motivo para sentirse triste, sino por el contrario, es el mejor momento para ver tanto hacia el pasado como al futuro. Es muy oportuno hacer un recuento de nuestras experiencias analizando tanto los errores como los aciertos, sentirse orgulloso por igual de los fracasos y de los éxitos, sin importar cuales suman más, al final todo aporta.

No obstante que en mi niñez difícilmente pensé que llegaría a ser una mujer mayor, y en algunos momentos de mi vida lo dudé seriamente, hoy me siento tan contenta porque he resuelto casi todos mis conflictos existenciales. Con ayuda de las personas que me rodean y particularmente de mis retoños, disfruto cada día como si fuera el último. He podido conciliar tanto mis buenas como mis malas decisiones del pasado y las he consolidado como una lección que me suma elementos para atender las vicisitudes cotidianas.

¿Y eso de las medicinas permanentes? ¡Qué importa! En mi caso particular desde hace más de diez años me dijeron que necesitaba integrar elementos externos a la química de mi cuerpo porque mi chambón organismo se negaba a producirlos ¿y? Si todos recomiendan que comamos frutas y verduras, qué más da tomarse una, dos o diez pastillitas de colores divertidos que nos traen bienestar y suman a nuestra funcionalidad. El único reto es acordarse de cual tomarse cuando.

Mi hija siempre que la obligo a tomar pastillas para algún malestar o vitaminas, me argumenta que no quiere llenar su cuerpo de químicos y sé que tiene razón, pero no puedo negarme a aceptar que a mi edad necesito que las pildoritas me echen la mano, y debo introducir con gusto a mi existir hábitos de “viejita”  que me permiten tener una mejor calidad de vida. Difícilmente renunciaría al placer que me trae cada mañana nada más por mi necedad de no tomarme las pastillas porque “no son orgánicas” (faltaba más).

Por supuesto que ante las contrariedades que a veces debemos enfrentar las personas mayores, no hay nada mejor que la buena actitud y le memoria histórica, definitivamente no tenemos la salud de un recién nacido, pero contamos con la experiencia que nos ha dejado el tiempo, sobre todo si no nos hemos dedicado a la contemplación y participamos de manera activa en la construcción de nuestro futuro.

Por eso, y a riesgo de sonar soberbia, puedo asegurar que no hay nada como llegar a los 50 (espero... porque aún me faltan 3 minutos), quizá no tenga el físico que tuve hace 30 años, pero sí sé cómo atender a los contratiempos del camino, sin embargo, esto no serviría de nada, si en primer lugar, no fuera capaz de compartir mis frentazos para que alguien lo aproveche y en segundo, si no me sintiera orgullosa de cada tropezón que me di.

Hoy, amigo mío, tienes un presente maravilloso, estás acompañado por las personas que te quieren y una mujer que te valora como eres, contribuiste a formar a dos pequeños que te respetan y haz sembrado la semilla que germinó en un montón de amigos ¿Qué más puedes pedir? La fuente de la eterna juventud hasta el momento nadie la ha encontrado y creo que lo mejor es aceptar las implicaciones e inconvenientes que encontramos en cada etapa de la vida.

Lo único que te podría aconsejar, si me permites,  es hacer a un lado el materialismo y tener presente que para medir el valor y la grandeza de nuestra existencia, no son importantes los objetos que pudimos acumular, sino lo que a base de esfuerzos llegamos a SER.








Escrito por Lu Co




miércoles, 27 de septiembre de 2017

DISERTACIONES: DESINFORMADOS Y ANGUSTIADOS


Los eventos extraordinarios que han ocurrido en las últimas semanas nos tienen a muchos más que asustados, angustiados y casi paranoicos; no obstante que no es para menos porque miles de nuestros compatriotas están padeciendo una verdadera pesadilla y merecen todo nuestro cariño y solidaridad. 
Sin embargo millones más estamos siendo invadidos por datos que no son de utilidad, las redes sociales que ciertamente han aportado información que ayuda, están invadidas por miles de mensajes inútiles que van desde afectaciones falsas, hasta pronósticos de videntes que auguran un desastre mayor en el corto plazo. 

En México tenemos la capacidad de siempre creer en las noticias catastróficas y más aún en todas las acciones que puedan victimizarnos, por lo que no es raro, que además de las afectaciones reales, millones de personas estén sufriendo de más, angustiadas porque a algún ocioso se le ocurrió decir que Madam Gazú o alguna de esas astrólogas consideradas gurús en los medios sociales de comunicación, soñó que se abriría un hoyo gigante que se tragaría todas las casas.

Y en contraste dudan de toda la información oficial respecto a que las necesidades están siendo atendidas oportunamente y hay personas encargadas de resolver la emergencia, asegurando que el gobierno trata de engañarnos y que no quiere que nos enteremos de “lo que sea que se les ocurra”.
En este contexto, algunos líderes de opinión toman ventaja para acarrear agua a su molino asegurando que ellos son los únicos que contribuyen desinteresadamente y que serían capaces de resolver cualquier situación en dos minutos. Además, algunos delincuentes aprovechan para abusar de la buena disposición de las personas para cometer sus fechorías, que van desde meterse a las casas a robar, hasta intentar abusar sexualmente de los moradores que abrieron las puertas de sus viviendas para brindar comida y atención a quien lo necesite.

Ante este panorama, me parece que sería muy oportuno que los ciudadanos activemos nuestra capacidad de selección de datos y no creamos todo lo que se dice por ahí, es importante que sólo tomemos en cuenta las medidas de atención y prevención emanada de los expertos, definitivamente es mejor escuchar a la directora del Instituto Sismológico Nacional a hacer caso al mensaje que nos llegó por whats app que asegura que el mundo se acabará la siguiente semana.

Por otra parte, no creo que sea tan útil saturarnos de informaciones trágicas difundidas por algunos medios de comunicación, que son capaces de transmitir “minuto a minuto” de la niña atrapada bajo los escombros de su escuela o de las decenas de testimonios de víctimas de la desgracia.
Por ejemplo, hace algunos años cuando la información no fluía como el agua como actualmente lo hace, recuerdo que ocurría algún hecho extraordinario como que a un niño de la colonia le habían robado la bicicleta o en la esquina de nuestra casa vivía un borracho que golpeaba a los transeúntes, los miembros de las familias preferían que las mamás y los papás no se enteraran, de entrada para que no se preocuparan de más y porque era muy probable que establecieran un toque de queda y ningún integrante de la familia saldría solo de la vivienda ni siquiera para ir a la tienda y mucho menos para jugar en la calle con sus amigos. 

O que decir de cuando nuestras mamás se juntaban con sus vecinas o comadritas a comentar los últimos acontecimientos y se enteraban que fulanita estaba embarazada porque su “irresponsable madre” la había dejado salir sola con el “patán ese”; con eso bastaba para que todas las doncellas en edad de “querer y poder”, restringieran, por órdenes superiores, los encuentros con su novio a visitas supervisadas por los padres o algún hermano chaperón.

Guardando las dimensiones entre los hechos verdaderamente trágicos y los incidente no relevantes, la moraleja es muy similar, sobre todo entre las personas muy “preocuponas” y los niños, que se llenan de angustia hasta afectar su salud. En el temblor del pasado sábado 23 de septiembre, cuando nos despertó la alerta sísmica, dos mujeres murieron de un infarto ante la angustia de no alcanzar a salir de sus viviendas.

Seguramente estos fenómenos naturales con consecuencias tan lamentables, nos han permitido ver a los mexicanos que somos un pueblo muy solidario, que estamos dispuestos a tender la mano y ayudar como podamos, espero que aprendamos alguna lección como lo hicimos los que vivimos el terremoto del 85 y actuemos de manera más eficiente durante las emergencias y por favor, “si al hablar no han de sumar es mejor callar”, si a tu teléfono o redes sociales te llega alguna información con tintes amarillistas y catastrófica guárdatela, no la transmitas, y si tú la crees, busca fuentes expertas para confirmarlo/descartarlo o sólo consulta “a quien más confianza le tengas”.








Escritos por Lu Co